lunes, 11 de agosto de 2008

Agotamiento



Aunque falta poco para que muera el invierno
Es el otoño quién recién comienza en mi alma.

Mi espíritu lanzado a la inconciencia,
Después del dolor, de la desesperanza...

Lanzado al exilio perduro levemente con trazas de aliento
Hasta que me apague por completo.

Y llegue la hora, maldita hora, en que todos decidan por fin
Olvidarme.
La parte humana de mí se ha apagado.
Solo permanece la lealtad y el cariño a quienes me acompañan.
Cuando cuidaste de un enfermo
Cuidaste de Mí;
Cuando alimentaste un hambriento
Me alimentaste a Mí;
Cuando diste refugio a quién no lo tenía
Me salvaste a Mí;
Y ahora yo cuidaré de tí, en mi eterno Jardín
Que conocen como el Cielo.
Déjenme descansar ya
No me importa si vivo o muero,
Si pierdo todo o si conservo lo que poseo,
Siempre que pueda descansar.
As long as I can rest...



L.


En las cenizas del pasado se hallan las gemas de la Historia