sábado, 14 de abril de 2018

EL CADÁVER DEL PARAÍSO




El amor es como una muerte siniestra,
aparece de forma sorpresiva
símbolo de una cosa horrorosa y opresiva
que el corazón secuestra
con la fría garra del miedo

Buscando el amante en el arboledo
en la noche desnuda del deseo
como sin hilo un Teseo
enredándose en un laberinto
tejido por Eros el bebedor de vino tinto

Enervados por el deseo de tocar
deseando penetración más profunda que el mar
el vacío se extiende por las almas, sed imposible de calmar
hasta el vacío que todo puede llenar
te destroce el espíritu de banalidad

Destrozados sin creatividad
los amantes funestos se repudian
sin chispas ni fuego se odian
inmersos en la castidad de la cotidianeidad

Castrados como esclavos por el largo día
y el penoso esfuerzo
alimentan las riquezas del que no hace esfuerzo
enlutando el pasado repleto de beneplácito
donde el placer ínclito les elevó
a un cielo desconocido que eligieron olvidar
que no pudieron sostener
cuya luz apagaron
viajando a un destino peor que la muerte


jueves, 12 de abril de 2018

NOCHE FRÍA

Imagen relacionada

Explicarle a la noche fría
sentimientos ocultos de día
pintar el cielo de escondida poesía
de un alma perdida en demasía
en el recoveco de un adoquín
revivo el pasado de un traidor Agustín
Observar la lluvia brotar sentimientos
inundando la calle y desbordándome
limpiándome
Yo soy
un hijo de la Noche
un zorzal que canta bajo la luz estelar
cuyo corazón ruge puro y profundo como el mar
Como es que esos labios tan rojos purpurina
me atraviesan de par en par,
imagino que soy un Zar
de mano de su Catalina
Tu mirada es tan verde como suave es tu piel
como la arena de las playas tibia por el sol
reconfortante como la miel
Este es el sabor de la soledad evocante
de un corazón sangrante
atravesado sin contemplaciones
He leído alzares y caídas de naciones
tan olvidadas como las palabras que las describen,
quién pueda contarme la belleza de la vieja Persia,
el despuntar del alba cuando el polvo se alzaba
bajo los cascos de los jinetes de una lejana Bactria
la belleza sublime de los palacios de Palmira
los ánimos, sueños y aspiraciones, de juventudes hermosas
de cuanto aspiraban vieron la perdición
en mucho más de una generación
Joyas y gemas, cenizas y olvido a los más grandes de la historia
qué me queda de la gloria
a mí que contemplo las baldosas
que detengo mi vida escuchando el viento
que vendeo el tiempo por lo que siento
No construiré poderosos templos marmóreos
ni estudiaré arcanas disciplinas cuya magia alterará la existencia
no daré paz ni buscaré violencia
ni la riqueza acelerará a mis espasmos estentóreos
Seré el ojo que mira, el corazón que se extiende hacia lo observado,
el que nunca pudo ser amado
el polvo que retornó al polvo
amado ser, siendo fuego, estrella y volcán
y tan silencioso, como solitario
Soledad! tanta soledad y tanto vacío
tan sola se siente el alma, como la inmensidad del espacio
que separa más de lo que la consciencia puede entender
entre un mundo y otro
Soledad que consume, sueños que llaman,
nada puede cumplirse, sólo observar, observar
la muerte, tarde o temprano, va a llegar.

jueves, 2 de noviembre de 2017

UN MENSAJE: EL DESPERTAR


"Hoy sólo os dejo un mensaje muy simple: He vuelto a despertar hasta el día de la Disolución"


Lejana quedó la noche en que la fiebre era mi alma entonando poesía
cada detalle era un misterio del día
y el Universo desplegaba una intensa hermosura
nacida de una manta de tristeza pesada y dura

Yo nací a la consciencia y mi luz derritió tu corazón

Mi espíritu perdido entre los años y los daños
como una flecha en la herida, con la punta partida,
descartado y enterrado
confundiendo lo banal con racional

La ola se detuvo, la corriente se va apagando,
la sangre ebullendo
los ojos ascuas alzando,
¡Veo una vez más! 
con una luz más profunda, cabal
y un espíritu perennial
roto ha su cascarón

Yo Soy
el fénix dorado entre las estrellas
el vendaval de fuego,
que quema y acaricia,
del corazón sediento el ruego
de esta corriente de oro y día

Yo soy
el azul profundo y frío
en el vacío descanso del espacio,
un hombre sereno calmo y recio
cuyas manos envuelven tus ausencias

Yo soy
las profundas presencias entre las palabras
la mirada profunda y la sonrisa cómplice
el ojo que no ve más allá
viéndolo todo desnudo

Tu vida es un embudo
y un sueño profundo
a veces pesadilla o encanto,
hasta el día de tu Despertar
hasta el día de tu espíritu al andar
descubra el camino del Poeta
la vista del asceta 
el vuelo del pájaro
y el aroma de las flores
todos mensajes del más allá
aquí presente
para los finos elementos del alma

¡Escúchame!
Los límites son inexistentes sinó
las palabras ilusiones,
los pensamientos son palabras y alusiones
como sombras incompletas de lo que un ojo vió,

¿Cómo podrías entender la liberación de mi alma
y la elevación de mi espíritu
en nada distintos a tu corazón de hierro?

La Verdad absoluta está aquí
en el ojo que ve desnudo
en el alma silenciosa que contempla la ola
que viene, se va y vuelve
nunca más la misma
y siempre perfecta.

Es la imagen gemela de todo en el Universo.

Te diré mil verdades 
que sólo sentirás entre mis dedos
o por un instante al penetrarte mi serena mirada
sacudiendo corajes y miedos
como una fuente de agua

Nada de ello te hará despertar,
la Luz proyecta sombras,
y el sufrimiento es lo que despierta
abriendo las puertas de la Eterna Alma.



L.

martes, 29 de agosto de 2017

THE UNION


Sueño con justicia inmisericorde
Los monstruos castigados y llorando
Sus corazones se apagando
Lentamente al paso de mi acorde

Gremios enemigos de los que trabajan
Al estudiado y al competente odian
Su latrocinio se extiende a las arcas del gobierno
Y a las almas del averno
Que alimentaron sus obras sociales
Plagadas de robos y males

Aportes patronales equivalentes al doble
Pudrieron desde adentro el roble,
Cuyas ramas eran numerosos nidos familias
De valerosa desarrollada potencia
En una endogamia podrida de incompetencia

Pocas familias comen de lo público
Nido de serpientes nepotistas
Podría ser un río donde muchos beben
Familias que nada deben
En alegría y abundancia
Son relegadas al odio y la ignorancia

Son la basura de esta Argentina
Enemigos de Perón y los trabajadores
Resentidos, maleducados y odiadores,
Qué tan negro es un corazón que roba
A los enfermos y a los moribundos un lujo más para su decadencia

Es una horda de saqueadores y alabadores
Siguiendo un cacique en sus correrías
Han cambiado los tiempos más no las fechorías

Basta recorrer los pasillos donde tanto dinero no llega
El agua que cae y la mugre que sube
Los reglamentos caídos en oídos voluntariamente sordos
Y aquél orgullo payasesco y sombrío
Que se pasea en sus rostros de impunidad y violencia
Entre ojos amenazadores de poca sentiencia
Creyéndose justos, correctos y justificados
Dejar morir los inocentes, hambrear a los pobres y excluir a los discapacitados

Poco es el miedo que inspiran estos monstruos de opereta
Saben asustar las ovejas, al ignorante y al berreta,
Su leve hombría se asusta y asombra
Entre aquellos hombres cuya sombra
Se pasea sobre gotas y rastros de sangre
Aquellos hombres que le rezan

A la Santa Muerte.

Nemo me impune lacessit

L.

sábado, 24 de junio de 2017

LO QUE VES


Se lanzaron gritándose bravamente
el acero restallaba y la dentura rechinante
dan fe del breve ardor de dos estrellas
cuyo fuego regalaban sólo a sus querellas.

Una y otra vez concentrábase en la diana,
habrase visto una pasión insana
de pareja con discplina zen,
son los tiempos lejos del bien
donde cada lobo caza una montaña.

Fumaban despreocupados desafiando el frío
sin conocer lo salvaje del desafío:
caminaban, bebían a diario, peleaban,
por las noches qué bien descansaban,
sus ojos conocian los colores del arte
y sus oídos entender el mugir del aire;
comían lo malsano y se abandonaron al descuido
¡No se conocían afortunados!
llenos de ambiciones, de maldad alelados,
ciegos a bendiciones que daban por sentados.

Se profesaban cariño inducidos por hormonas
el amor es un programa no un dios griego,
arrodillado en misericordia un ruego,
encontrará silencio en todas las zonas:
siguen rugiendo las tormentas
y destrozando los tormentos
a desesperanzados enfermos en sus camas

No te pregunto si existes o no
sino si alguna vez te tuvimos.