viernes, 18 de septiembre de 2015

JARDÍN

http://www.metacafe.com/watch/yt-nUijo9rp1jE/avalon_hollywood_allsaints/:
Tus labios son una llama vestida de ilusión
cuyo canto reverbera en los míos
arrancándoles una canción
repleta de deseos impuros impíos

Extraño es ansiar
que tus ojos me miren profundo,
y que mi espíritu me haya de arreciar
hacia poemas miles de los cuales me inundo
con el solo pensamiento de trenzar
estos dedos en tus cabellos...

Mi alma nació para la poesía,
y pues como todo poeta al mundo venido
no habrá noche ni día
para mi un descanso bienvenido
hasta que no encuentre una luna
una poetisa
cuyos ojos sean como el agua
donde pueda mirar mi alma
reflejada en la suya

Poesía no son solo palabras
como las que ahora son leídas,
son palabras que se escriben
con besos y frases susurradas
entre abrazos y sonrisas
afectadas a duras penas por las tristezas
traídas por el infausto Destino.

Poesía es un abrazo, de corazón hecho,
son palabras hechas a medida
las cuales al expresarse en su viaje de ida
parecieren música de hecho,
y pues mi alma al acecho
solo espera encontrar cada lágrima perdida
y cada trazo de ilusión
armando cada ladrillo
de un castillo
para la dama


No más viento
no más frío,
no mas soledad...

En un jardín donde a nadie añores
que ose robarse con sus narices
el aroma de las flores,
allí encontrarás los lápices
del Cielo,
donde inscribir las palabras primeras
que con tanto Amor
crearon el Mundo
para que pudiera encontrarte
encontrarnos...

L.

Solo pude decir: "No puedo ir más lento, voy a la velocidad que marca mi corazón" 

domingo, 6 de septiembre de 2015

DRAGON DURMIENTE

“I am accused. I dream of massacres. I am a garden of black and red agonies. I drink them, Hating myself, hating and fearing. And now the world conceives Its end and runs toward it, arms held out in love.” —  Sylvia Plath, Three Women: A Poem for Three Voices:

Atrapado sin salida
De pasajes estrechos donde la furia es prohibida
Donde la sangre no lava los pecados
Ni derrota las injusticias como los pasados
Donde el honor reinaba y las armas vencían
El estancamiento
Donde las almas sufrían, y los demás morían,
Reinos de remordimiento
Cuyo destino eran las cenizas.

Hoy son imperios de concreto y acero
Inmortalizados y divinos
De corrupción inmutable y lupinos
Bajo cuya sed de carroña yo muero.

Niegan una y otra vez a quienes en armas se alzan
Como excepciones o síntomas no sistémicos,
Cuando somos las victimas del triunfo de los epidémicos
El reino de los que cansan,
Los que roban sin descanso, los que niegan, los quietos,
Los siempre injustos y correctos.

En mi mano tengo la última carta: El dragón durmiente.
Te conozco como el fuego de mis venas
Y la pasión de mi alma ardiente
E invencible.

Despertar el dragón es el máximo potencial
Es abrir los ojos al límite, y la sangre fluyendo como la luz, excitada de lo fatal
Los músculos tensados como los Olímpicos a punto de derribar el Mal,
He aquí la muerte habitando en mí, fluyendo en mí, durmiendo en mí,
Por un ruego de Justicia, despertar el dragón
Por un ruego de providencia, despertar el dragón
Por un ruego de La Cuenta, despertar el dragón.

Regar y segar muerte, sangre salpicada y fluyendo en torrentes
Por las escaleras;
La corrupción exhalando sus últimos suspiros,
Partiendo de sus clavículas al éter de los infaustos;
La corrección final, el miedo de pecar y ser injustos,
¡Son los gritos del honor los ruidos de los disparos!
¡El terror se cierne sobre los malvados, ocultos en su cobardía burocrática,
En su perversión de la Ley, en sus atajos y privilegios siniestros!

Traeré el dragón como viene Santa Rosa,
Tronando de ira
Inexorable como el agua
Inmisericorde como el viento

Jamás me someteré a vuestras disposiciones contradictorias
Jamás me someteré a vuestras injusticias
Jamás aceptare menos ni más de La Cuenta
Jamás
Me
Someteré

Y si me viere sometido
Si me viere prometido
Si me hundiere sin más sentido
Que la ganancia de los quietos,
Antes llamarles muertos
Victimas del Fuego limpiador.

Regar y segar muerte, sangre salpicada y fluyendo en torrentes
Por las escaleras;
La corrupción exhalando sus últimos suspiros,
Partiendo de sus clavículas al éter de los infaustos;
La corrección final, el miedo de pecar y ser injustos,
¡Son los gritos del honor los ruidos de los disparos!
¡El terror se cierne sobre los malvados, ocultos en su cobardía burocrática,
En su perversión de la Ley, en sus atajos y privilegios siniestros!
Por una década,
Amen.

Sangre fluyendo en torrentes, bajando por las escaleras,
Piso a piso, testimonio que la Justicia late y vive,
Vivas o mueras, lo inmortal sigue, tu espíritu vive
En aquello que más esperas:
Un mundo más justo y mejor

En un reino de injusticia y dolor
El dragón duerme un letargo palpitante.
La primicia de su ardor
Signo de su despertar inquietante,
Se debate y quema en una advertencia ignorada
De la masacre
Que se aproxima.

L. 

I am accused. I dream of massacres. I am a garden of black and red agonies. I drink them, Hating myself, hating and fearing. And now the world conceives Its end and runs toward it, arms held out in love.Sylvia Plath, Three Women: A Poem for Three Voices


sábado, 29 de noviembre de 2014

PANGEA


Si supieras cuánto lamento en sensaciones
el silencio de tu arcano grito
la carga de tus estaciones,
unirme en un rito
al mar inconmesurable
de tu Gloria

Si supieras mi soledad
gris y ventosa en la alegría
sólo si no es de día
existe alguna beldad

Si supieras mi soledad
que en la charla oye silencio
esclavitud, repetición, inainición,
sé que yo me sentencio,
que tu mano está a mi alcance
pues que yo me lance
para ser cazado

¿Cuántas noches de un rito profundo e intenso
requiere sacudir los cimientos
en desobediencia divina?

¿Te atreverías?

Te atreverías a derribar los pasos del Cosmos Emperador
las Vías y las montañas,
remover las alimañas
que ensuciaron tu silencio tejedor

Mi estado es humillante
como una gota frente al Sol,
mi alma rebosante
de cotidiano dolor:
la percepción sobrecargada
la ilusión y el falso pensamiento
inundando todo de fantasmas
para matar la calma, asesinar el vacío
donde reside la Verdad

Dame tu canto
y una salida poderosa,
hazme tu santo
y un arma victoriosa,
hazme un ícono y una vía,
sangre de cacería
hambre de mortandad

Si supieras mi soledad
como la roca furiosa,
como la ventisca azarosa,
y la tempestuosa profundidad

Si supieras mi corazón sincero
llamándote, por fin Silencio,
llamándote, invocándote, cantándote,
mi piel lleva las marcas de tu Gloria
venas de tu poder
recuerdos de tu placer
como un cuadro inacabado
como un sueño allende la vida
como tu dueño allende la muerte

¡Diosa!
Llamo
¡Diosa!
Grito
¡Diosa!
Invoco
¡Diosa!
Pinto

Pintar sobre el canevás de un destino fúnebre
andar sobre el nunca jamás del ansiado sueño lúgubre
de los fantasmas enrevesados
los ciegos con vista
los muertos en vida

Morir y vivir por fantasmas
ansiar y desear por espectros
¡música salvaje, música venenosa!

¡Por fin te entiendo!
tu sonido es la miseria
que vibra, que grita, que impera
el reino fantasmal
el infierno fantasmal

Música, música vibrando los espectros
del alma encadenada
cadena poderosa
corcel y espada
paladín y amada
y el avión cae en picado
con las trompetas de la compañía
alzando sus ansias de matar
al amanecer el día

Música, música, vibrando hasta la ceguera
transporte, alas, transmutación de conciencia,
música es inspiración
es el cañón artero y certero
que derriba el alma liviana
osando conquistar las Alturas.

L.

jueves, 30 de octubre de 2014

 Mi corazón está roto en tantos pedazos como estrellas tiene el cielo.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

SOLITUD



Soledad, eterna soledad,
como el mar se retira, breve instante,
de compañía
ficcional

Las amistades del corazón son espuma
y los amigos agua salada
en lágrimas se enjuagan
vuelto el mar
a sumergirme, orilla,

Soledad, perenne soledad,
no te evapora el sol del amor
ni el tiempo, ni las tareas,
no te ahuyenta el dolor
ni de sangre las mareas
colmado de asesina pasión,

Por un instante te creo abjurada
pero ni los astros me acompañan,
sin relente, eres mi compañía jurada,
cuando las musas de mí se adueñan
estás allí, extasiada

En el rincón de mi sombra
en mis sueños y pesadillas,
en mi reflexión de penumbra,
y en el peso de mis rodillas,
te arrastro como mis hombros mi cabeza
abrome paso por esta profunda maleza,
de la que nunca venceré

Sí, supe y me enteré
de los consuelos al pasar bien bebidos
de la compañía, la algarabía,
aquellos instantes perdidos
que vuelven la ausencia más pesada y más profunda

Es posible escribir, crear,
gritar muy fuerte,
elevar una canción serena y creadora 
de lo sentiente,
pero será independiente,
y allí estaré, sin recibir respuesta,
rayo de luz
para el alma

Todo cambia y se disuelve
mi única vana esperanza permanece
y persiste la ilusión
de que la Muerte la destroce


Y yo pueda descansar
olvidar.

L.