domingo, 6 de septiembre de 2015
DRAGON DURMIENTE
Atrapado sin salida
De pasajes estrechos donde
la furia es prohibida
Donde la sangre no lava
los pecados
Ni derrota las injusticias
como los pasados
Donde el honor reinaba y
las armas vencían
El estancamiento
Donde las almas sufrían,
y los demás morían,
Reinos de remordimiento
Cuyo destino eran las
cenizas.
Hoy son imperios de
concreto y acero
Inmortalizados y divinos
De corrupción inmutable y
lupinos
Bajo cuya sed de carroña
yo muero.
Niegan una y otra vez a
quienes en armas se alzan
Como excepciones o
síntomas no sistémicos,
Cuando somos las victimas
del triunfo de los epidémicos
El reino de los que
cansan,
Los que roban sin
descanso, los que niegan, los quietos,
Los siempre injustos y
correctos.
En mi mano tengo la última
carta: El dragón durmiente.
Te conozco como el fuego
de mis venas
Y la pasión de mi alma
ardiente
E invencible.
Despertar el dragón es el
máximo potencial
Es abrir los ojos al
límite, y la sangre fluyendo como la luz, excitada de lo fatal
Los músculos tensados
como los Olímpicos a punto de derribar el Mal,
He aquí la muerte
habitando en mí, fluyendo en mí, durmiendo en mí,
Por un ruego de Justicia,
despertar el dragón
Por un ruego de
providencia, despertar el dragón
Por un ruego de La Cuenta,
despertar el dragón.
Regar y segar muerte,
sangre salpicada y fluyendo en torrentes
Por las escaleras;
La corrupción exhalando
sus últimos suspiros,
Partiendo de sus
clavículas al éter de los infaustos;
La corrección final, el
miedo de pecar y ser injustos,
¡Son los gritos del honor
los ruidos de los disparos!
¡El terror se cierne
sobre los malvados, ocultos en su cobardía burocrática,
En su perversión de la
Ley, en sus atajos y privilegios siniestros!
Traeré el dragón como
viene Santa Rosa,
Tronando de ira
Inexorable como el agua
Inmisericorde como el
viento
Jamás me someteré a
vuestras disposiciones contradictorias
Jamás me someteré a
vuestras injusticias
Jamás aceptare menos ni
más de La Cuenta
Jamás
Me
Someteré
Y si me viere sometido
Si me viere prometido
Si me hundiere sin más
sentido
Que la ganancia de los
quietos,
Antes llamarles muertos
Victimas del Fuego
limpiador.
Regar y segar muerte,
sangre salpicada y fluyendo en torrentes
Por las escaleras;
La corrupción exhalando
sus últimos suspiros,
Partiendo de sus
clavículas al éter de los infaustos;
La corrección final, el
miedo de pecar y ser injustos,
¡Son los gritos del honor
los ruidos de los disparos!
¡El terror se cierne
sobre los malvados, ocultos en su cobardía burocrática,
En su perversión de la
Ley, en sus atajos y privilegios siniestros!
Por una década,
Amen.
Sangre fluyendo en
torrentes, bajando por las escaleras,
Piso a piso, testimonio
que la Justicia late y vive,
Vivas o mueras, lo
inmortal sigue, tu espíritu vive
En aquello que más
esperas:
Un mundo más justo y
mejor
En un reino de injusticia
y dolor
El dragón duerme un
letargo palpitante.
La primicia de su ardor
Signo de su despertar
inquietante,
Se debate y quema en una
advertencia ignorada
De la masacre
Que se aproxima.
L.
sábado, 29 de noviembre de 2014
PANGEA
Si supieras cuánto lamento en sensaciones
el silencio de tu arcano grito
la carga de tus estaciones,
unirme en un rito
al mar inconmesurable
de tu Gloria
Si supieras mi soledad
gris y ventosa en la alegría
sólo si no es de día
existe alguna beldad
Si supieras mi soledad
que en la charla oye silencio
esclavitud, repetición, inainición,
sé que yo me sentencio,
que tu mano está a mi alcance
pues que yo me lance
para ser cazado
¿Cuántas noches de un rito profundo e intenso
requiere sacudir los cimientos
en desobediencia divina?
¿Te atreverías?
Te atreverías a derribar los pasos del Cosmos Emperador
las Vías y las montañas,
remover las alimañas
que ensuciaron tu silencio tejedor
Mi estado es humillante
como una gota frente al Sol,
mi alma rebosante
de cotidiano dolor:
la percepción sobrecargada
la ilusión y el falso pensamiento
inundando todo de fantasmas
para matar la calma, asesinar el vacío
donde reside la Verdad
Dame tu canto
y una salida poderosa,
hazme tu santo
y un arma victoriosa,
hazme un ícono y una vía,
sangre de cacería
hambre de mortandad
Si supieras mi soledad
como la roca furiosa,
como la ventisca azarosa,
y la tempestuosa profundidad
Si supieras mi corazón sincero
llamándote, por fin Silencio,
llamándote, invocándote, cantándote,
mi piel lleva las marcas de tu Gloria
venas de tu poder
recuerdos de tu placer
como un cuadro inacabado
como un sueño allende la vida
como tu dueño allende la muerte
¡Diosa!
Llamo
¡Diosa!
Grito
¡Diosa!
Invoco
¡Diosa!
Pinto
Pintar sobre el canevás de un destino fúnebre
andar sobre el nunca jamás del ansiado sueño lúgubre
de los fantasmas enrevesados
los ciegos con vista
los muertos en vida
Morir y vivir por fantasmas
ansiar y desear por espectros
¡música salvaje, música venenosa!
¡Por fin te entiendo!
tu sonido es la miseria
que vibra, que grita, que impera
el reino fantasmal
el infierno fantasmal
Música, música vibrando los espectros
del alma encadenada
cadena poderosa
corcel y espada
paladín y amada
y el avión cae en picado
con las trompetas de la compañía
alzando sus ansias de matar
al amanecer el día
Música, música, vibrando hasta la ceguera
transporte, alas, transmutación de conciencia,
música es inspiración
es el cañón artero y certero
que derriba el alma liviana
osando conquistar las Alturas.
L.
miércoles, 3 de septiembre de 2014
SOLITUD
Soledad, eterna soledad,
como el mar se retira, breve instante,
de compañía
ficcional
como el mar se retira, breve instante,
de compañía
ficcional
Las amistades del corazón son espuma
y los amigos agua salada
en lágrimas se enjuagan
vuelto el mar
a sumergirme, orilla,
Soledad, perenne soledad,
no te evapora el sol del amor
ni el tiempo, ni las tareas,
no te ahuyenta el dolor
ni de sangre las mareas
colmado de asesina pasión,
y los amigos agua salada
en lágrimas se enjuagan
vuelto el mar
a sumergirme, orilla,
Soledad, perenne soledad,
no te evapora el sol del amor
ni el tiempo, ni las tareas,
no te ahuyenta el dolor
ni de sangre las mareas
colmado de asesina pasión,
Por un instante te creo abjurada
pero ni los astros me acompañan,
sin relente, eres mi compañía jurada,
cuando las musas de mí se adueñan
estás allí, extasiada
pero ni los astros me acompañan,
sin relente, eres mi compañía jurada,
cuando las musas de mí se adueñan
estás allí, extasiada
En el rincón de mi sombra
en mis sueños y pesadillas,
en mi reflexión de penumbra,
y en el peso de mis rodillas,
te arrastro como mis hombros mi cabeza
abrome paso por esta profunda maleza,
de la que nunca venceré
en mis sueños y pesadillas,
en mi reflexión de penumbra,
y en el peso de mis rodillas,
te arrastro como mis hombros mi cabeza
abrome paso por esta profunda maleza,
de la que nunca venceré
Sí, supe y me enteré
de los consuelos al pasar bien bebidos
de la compañía, la algarabía,
aquellos instantes perdidos
que vuelven la ausencia más pesada y más profunda
de los consuelos al pasar bien bebidos
de la compañía, la algarabía,
aquellos instantes perdidos
que vuelven la ausencia más pesada y más profunda
Es posible escribir, crear,
gritar muy fuerte,
elevar una canción serena y creadora
de lo sentiente,
pero será independiente,
y allí estaré, sin recibir respuesta,
rayo de luz
para el alma
Todo cambia y se disuelve
mi única vana esperanza permanece
y persiste la ilusión
de que la Muerte la destroce
mi única vana esperanza permanece
y persiste la ilusión
de que la Muerte la destroce
Y yo pueda descansar
olvidar.
L.
miércoles, 20 de agosto de 2014
REY DE LOS SUEÑOS
Soy un sueño
lejano
gaseoso
El sueño de una Irina
rizos de oro
dulzura
locura
El sueño de un Hausser
suavidad
tempestad
desafío
Soy un manto eterno
un pozo inconmesurable
repleto de tesoro espiritual
¿Quién puede levantar este velo
pesado como los eones
antes que el filo
levante la espiga?
Mi destino es cierto como el de Esquilo
Conocí una voz
leída sólo en letras,
Podía
No quiso detener la hoz
darnos un instante de Eternidad.
No hay más temible que el Silencio
la ignominia
una ausencia cuando hubo una presencia
un arcaico donde una vez brilló ciencia.
Sólo en un reino
de lo que no fue y es
existe la gloria
para mí.
| Αἰσχύλον Εὐφορίωνος Ἀθηναῖον τόδε κεύθει μνῆμα καταφθίμενον πυροφόροιο Γέλας· ἀλκὴν δ’ εὐδόκιμον Μαραθώνιον ἄλσος ἂν εἴποι καὶ βαρυχαιτήεις Μῆδος ἐπιστάμενος. L. |
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